Esto es Linux

junio 26, 2007

 

¡¡Así de sencillo!!

Por qué uso Ubuntu

junio 26, 2007

Ha pasado un año desde que me decidí a usar Linux por medio de Ubuntu. Ha sido un buen tiempo con muchas experiencias. Sin duda que no es el sistema perfecto, no existe tal cosa y creo que algunos lo promueven como tal, sin embargo, esto no es así. Y en medio de la imperfección sí podemos hablar de un gran sistema que me ha atrído y me siento muy contento.

Como ya lo dije, empecé con Ubuntu 6.06 Drapper, en ese tiempo mantenía W en otra partición, ahora, he cambiado a 7.04 Fistey, y el mejoramiento ha sido sumamente superior. Ya no tengo en otra partición el W, ahora todo el disco lo tengo con Ubuntu. Estoy contento y aprendiendo mucho. Pero, si pudiera hacer una lista de las razones por las cuales aconsejo y me mantengo es Ubuntu Linux son:

1. Seguridad. No tengo que estarme preocupando por los virus, maleware, etc,. No que no existan ataques a Linux, sin embargo, estos son pocos y con un poco de “cultura” mi sistema no será atacado. Por lo tanto, tengo más memoria para el sistema, menos precupaciones por estar actualizando, día tras dia, mi antivirus y firewall. Se que me dirán que eso lo hace automáticamente el sistema, lo sé, sin embargo, no siempre es así.

2. Software Libre. Aquí en realidad todo es gratis, aunque no necesriamente tiene por que serlo así, pero existen un sin fin de programas que si lo son, y muchos de ellos, son superiores a los que normalmente estabamos acostumbrados a manejar en W. Por supuesto que cuando venimos de W a Linux extrañamos muchos de nuestros programas, pero al tiempo, conocemos otros programas nativos de Linux y nos damos cuenta que en realidad se puede vivir sin W y con mucho más tranquilidad, ya saben, aqui no existen “crack”, “seriales”, etc.

3. Libertad. Ubuntu significa: “Humanidad para otros”. Y con ésta Filosofia nos adentramos al mundo de la libertad que nos ofrece el sistema. Es una sensación de andar navegando sin restricciones, sin que nadie nos vigile, porque ya sabemos, a éstas alturas, que la gente de W nos vigila, aqui no, somos libres y no perdemos nuestras identidad.

4. Ser diferente. Esto es algo que siempre me ha acompañado en mi vida. No ser como los otros que usan lo mismo. Bien recuerdo en mis años de juventud, allá en los famosos 70s, cuando el mundo de la Música Disco estaba en su apogeo, todos mis amigos bailaban e imitaban a Travolta, Bee Gees y no se cuantos más, yo, por mi parte, descubría el Rock, el cual estaba prohibido que se tocara en las radios de la ciudad de México, era yo diferente. Así ha sido en varias cosas en mi vida, y en Sistemas Operativos no podía ser diferente, me siento diferente, pero contento, a pesar que sea el único entre mis amigos y conocidos que use Ubuntu.

Podría enumerar muchas otras razones, pero éstas son las principales, y por ellas aquí estoy, aprendiendo cada día algo nuevo.

Ven al mundo libre de Ubuntu

Por qué no usar LINUX

junio 24, 2007

1. Si usas Linux no tendrás que reiniciar el ordenador cada vez que instales un dispositivo, programa, actualización o similares. Notarás la ausencia de esos puntos muertos porque te perderás la oportunidad de hacer otra cosa que no sea utilizar el ordenador.

2 – No volverás a ver el mensaje “Se recomienda cerrar todas las aplicaciones antes de continuar” ya que en Linux no es necesario, ¿qué seguridad nos aporta esto?.

3 – No es necesario actualizar (normalmente tampoco instalar) periódicamente el antiVirus o antiSpyware. Lamentablemente, tendrás que buscar otra forma de gastar el dinero. Y si el antivirus es pirata ya no podrás alardear ante nadie de que has
pirateado la última versión de tu antivirus favorito.

4 – Ya no podrás gastar ingentes cantidades de dinero en programas. Y tampoco podrás piratearlos. Linux viene con muchas, muchísimas aplicaciones para hacer casi cualquier cosa que puedas imaginar. No verás mucho software para Linux en las tiendas porque seguramente viene ya en tus CD de instalación o lo puedes descargar libremente de Internet.

5 – Dejaras de buscar “Acuerdo de licencia para el usuario final” o claves para instalar los programas. Simplemente no existen. Esto provocará que no tengas que descargar parches de páginas de dudosa fiabilidad, lo que conlleva que tu sistema no estará en peligro a cada instante.

6 – Autoconfiguración. Si hay driver para tu memoria USB, disco externo, o impresora simplemente enchúfalo y empezará a funcionar. Olvídate de buscar la última versión de driver, reiniciar y todo eso. Con lo bien que se lo pasa uno instalando los CDs de los drivers e instalando el pesado software que les acompaña.

7 – olvídate de tu “PC Doctor” favorito. Instalar 40000 aplicaciones no ralentiza el sistema, ni unas librerías corrompen las de otro programa que acabas de instalar. también puedes desinstalar una aplicación estando seguro de que no vas a romper otra aplicación de depende de no-se-que-otra libreria.

8 – Defragmentación de disco. Simplemente no es necesario. ¿Y ahora en qué pierdo yo el tiempo?

9 – En el menú de inicio encontraras las aplicaciones que instalas clasificadas de forma lógica en categorías, no todas en un enorme menú con flechitas para examinar. Esto provocará que encuentres rápidamente lo que buscas y que tengas siempre todo a mano.

10 – Tu ordenador es tuyo. Nadie te va a obligar a pagar para que actualices a una nueva versión de tu reproductor de música. Nadie va a obligarte a que te conectes a sus servidores para verificar todo tu software y ninguna información sera enviada a ningún servidor de ninguna gran (enorme) compañía. ¿Dónde está la gracia? Que antiguo parece Linux.

¿Qué les parace? Muy interesante

Tomado de Helektron

Ubuntu y Yo

junio 24, 2007

Hace muchos años me inicié en esto de las computadores. Tuve la oportunidad de trabajar en una institución en el area de Sistematización. En esos tiempo usabamos una NCR 8250, estoy hablando de los años 80s. Era una gran maquina, contaba con un disco enorme, y los “floppy” parecían del tamaño de una pizza familiar. Me retiré de la institución en 1987 y no volví a tocar una computadora hasta el año 1995. Bien recuerdo que era un 286, creo que el disco duro era de 40 MB, tenía MS-DOS 5 (?) y mi flamante procesador de textos Word Perfect, era increíble, nuevamente me sumergía en el mundo de las ahora llamadas PC.

Pues, poco a poco, comenzé a subir de grados en eso de la computación, tuve luego la 386, hasta que llegué a un 486. Ya tenía Windows 3.11 y posteriormente Windows 95. Estaba “embobado” con el sistema. Fue en esos tiempos que comenzé oír de otro sistema que estaba surgiendo y que se llamaba Linux. No puse mucha atención pero algo se me quedó grabado en la mente. Ya saben como es uno que le gusta siempre andar indagando acerca de las PC. Fue a partir del 2000 que me dije a mi mismo: “mi mismo, tu debes comenzar a explorar un nuevo sistema operativo, busca la forma de instalar Linux. No fue fácil, empecé a leer, leer y a leer acerca de ese SO medio raro, que solo los raros usaban. La ansiedad por tenerlo crecía año tras año, había un poco de frustración el no poder lograrlo. ¿Qué me detenía? No lo se exactamente, posiblemente el miedo, la ignorancia, no lo se, bueno, creo que en realidad lo que me detenía era la comodidad de Windows, aunque con el tiempo y lo que usan Windows ya deben de saber que no tiene nada de comodo.

No fue sino hasta el año 2006 que llegó a mis “manos” una distribución de Linux llamada Ubuntu. Era el momento de hacer algo, dejar atrás los temores y los sinsabores de Windows para comenzar a experimentar un nuevo sistema. Metí el CD Live, no era el primero que ponía desde el CD, sin embargo, sentia que con este me iría “hasta la cocina”. Creo que solo lo puse esa vez y le dí “click” al icono que dice INSTALAR …. Una nueva aventura comenzaba.

Pero no quité mi Windows, qué tal si me fallaba este Linux pues regresaba a Windows. En una partición tenía W (así le llamaremos de aquí en adelante, no vale la pena seguir nombrándolo, no sea que me requieran gastos de Copyright) y en la otra Ubuntu. Casi todo me funcionó perfectamente, estaba instalando Ubuntu 6.06 en una Compaq Presario, disco duro de 60 GB, memoria de 512 MB, AMD Athalon 3000 y un procesador de 1.6 Ghz. Unos ajustes y todo a la perfección. Sin embargo, no estaban mis aplicaciones de W, me sentía como un corredor de maratón pero sin ropa deportiva. Estaba la mayor parte del tiempo en Ubuntu, comencé aprender muchas cosas nuevas, trabajar en la terminal me llamaba la atención, aunque sentía un poco de miedo. Sin embargo, dos o tres veces regresaba al W, habia aplicaciones que no podía, más bien, no sabía como usarlas en Ubuntu. Solo el tiempo es quien se encargó que hoy ya no tenga en mi PC el famoso W.

Hace un poco menos de un mes actualicé a Ubuntu al 7.04. ¡¡¡¡Que Maravilla de Sistema!!! Fue como renacer de nuevo, no tuve los problemas que tuve con la anterior versión. Además, lo instalé en todo el disco, es decir, W se fué, le dije: “Tú, simplemente te vas”. Ya no tengo W, todo mi disco es para Ubuntu. ¿No extraño W? No. Solo tengo una aplicación que me hace pensar en W, es mi Biblioteca Pastoral de Logos. Pero en menos de una semana aprendí que podía ejecutarla con VirtualBox y listo, la uso cuando quiero y como quiero, es lo único que me hace virtualizar a W. Estoy convencido que una nueva aventura tengo por delante. Luego les comparto el por qué he decidido quedarme con Linux, seguro que no es por lo bonito, es por algo más.

Y tú, ¿qué esperas para dejar a W y venir al mundo de Linux (Ubuntu)